LO BUENO… LO MALO…

Por Mariano Quintal Yam
Malo, muy malo, ¿el tal Donald? Que al momento de pergeñar estas líneas haya afirmado que, no lo dijo de esa manera, pero sus acciones demuestran lo contrario, haya iniciado una guerra comercial contra la Unión Europea, dizque porque ese organismo multó con unos mil millones de dólares a Google, y otros gigantes informáticos, primero 460 millones de euros, según la Comisión Europea, organismo ejecutor de la Unión Europea, por favorecer a sus propios intereses, en su motor de búsqueda, Google Search.
Posteriormente, en Bruselas, le aplicaron al gigante informático otros 430 millones, porque la tienda de aplicaciones de Google no redirigió a sus usuarios a otros canales de venta. En Total la infracción es de 890 millones de euros y representa más de 1000 millones de dólares.

Pero hete aquí que el tal Donald, quedó más amarillo por la bilis y a su vez impuso aranceles hasta del 12.5 por ciento a productos de la Unión, hay un acuerdo que impide elevarlos más, pero eso no le importa al tal Donald, no el de Disney, para seguir con sus amenazas a través del dinero, dinero, y más dinero, porque seguro que ya leyó ¿será? El poema de don Francisco de Quevedo… Madre, yo al oro me humillo, / Él es mi amante y mi amado. / Pues de puro enamorado/Anda continuo amarillo. / No confundir con el tal Donald.
Aranceles de hasta 50 por ciento a Canadá y México también está en la mira del gigante amarillo, de ¿Trump? No, del dinero, no sean mal pensados.
Malo es que los países ¿extorsionados? por el vecino incómodo, no unan fuerzas para dejar de llevar sus importaciones a ese país del norte, cuyo director, que no presidente, arriesga mucho en la economía de su país, tratando de imponer impuestos a capricho para hacer que sus ¿aliados? Hagan la “santísima” voluntad para este autoaspirante a premio Nobel de la Paz, ¿lo recuerdan?
Y miren mis dos lectores lo malo del tal Donald que el pasado jueves anunció nuevos aranceles de entre el 10 y el 12.5 por ciento a 60 de sus “socios” comerciales, entre ellos China y la Unión Europea quezque por que no estaban actuando debidamente para impedir la importación, o exportación de bienes obtenidos con trabajo forzado. Candil en la calle y oscuridad en la casa, dice antigua creencia.
Y aunque usted no lo crea, apenas a fines de 2025 la Confederación Sindical Internacional, CSI, publicó un informe en el que asegura que más de 800 mil personas realizan trabajos forzados en prisiones de la tierra del tal Donald, no el de Disney, en donde convictos y convictas son obligadas y obligados a realizar trabajos peligrosos, desde labores agrícolas, como la manufactura y el combate a los incendios forestales, lo que constituye en sí una moderna forma de esclavitud.
¿Malo?, malísimo, aterrador, proterviano –Protervia: perversidad, obstinación en la maldad. Perverso, Sumamente malo, que causa daño intencionadamente-, sobre todo si se da en la “cuna de la democracia”, dominio de un bully, matoncete perverso, cuyas principales víctimas son las y los migrantes indocumentados, sino que lo digan los del ICE.
Bueno sería que quienes gustan de las novelas de terror le dieran una breve lectura o total al informe de la Organización de las Naciones Unidas, ONU, publicado en octubre del 2023, sobre este abuso o nueva forma de esclavitud y para muestra un botón:
“Estados Unidos es el único país del mundo que condena a niños a cadena perpetua sin libertad condicional”, por ejemplo, escribió el panel en el informe. Peor aún, los datos muestran que el 62% de los menores que cumplen cadena perpetua sin libertad condicional son de ascendencia africana.
Ese tipo de disparidades también se reflejan en los datos disponibles sobre prácticamente todos los abusos de derechos más atroces, incluido el maltrato de mujeres embarazadas, el uso de “detenciones en régimen de incomunicación” (arrestos falsos que no son reconocidos oficialmente, a menudo acompañados de otros malos tratos) y Trabajo forzoso y no remunerado.” https://www.freedomunited.org/es/news/Informe-de-la-ONU-llama-esclavitud-contempor%C3%A1nea-al-sistema-de-trabajo-penitenciario-estadounidense/
Si usted quiere, juzgue al juzgador… y verdugo.















