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Feliz Navidad y los mejores deseos para el 2026!

Lo bueno… Lo malo…

Por Mariano Quintal Yam

Bueno es que todas las personas, creyentes o no se estén preparando para celebrar la Natividad, o el nacimiento de Jesucristo y posteriormente el advenimiento de un nuevo ciclo solar, lo que en buen romance significa un año nuevo o la circunvalación de la tierra en torno al sol en un ciclo de 365 ocasiones, o días, con nuevas ilusiones y proyectos, para tirios y troyanos –en algunos casos como los palestinos y judíos que buscan eliminar al otro- que hasta estos se manden buenos y prometedores deseos. Y lo más importante: que ayuden a hacerlos realidad

Malo es que nadie se acuerde, o muy pocos, de desearle a quienes amamos o a quienes no también salud, no la salud que deviene en el izamiento de una copa con espumante y etílico líquido que la mayoría de las personas degustan, sino del perfecto funcionamiento de su cuerpo

La columneja, que ha padecido recientemente algunos episodios de deterioro de la salud, quiere desearle a sus dos lectores, y a quienes no nos leen también, que su organismo esté funcionando a las mil maravillas en esta noche buena y en el próximo año 2026.

Bueno es que entandamos plenamente, para quienes lo ignoramos, y para quienes a sabiendas o por desconocimiento no cuiden su salud, qué significa esa palabreja. Veamos, lo que la Real Academia de la Lengua dice de salud: Estado en el que el ser orgánico ejerce normalmente todas sus funciones. Le siguen más de 8 definiciones de lo que es la salud y sus aplicaciones, pero nos centraremos solo en el significado de salud, de acuerdo con lo que nos señala la Organización Mundial de la Salud, OMS: la salud es mucho más que la ausencia de enfermedades: es un estado de completo de bienestar físico, mental y social, estrechamente vinculado con el disfrute pleno de los derechos fundamentales del ser humano. Es decir, que todo nos vaya a las mil maravillas…

El organismo, para tener salud, requiere del perfecto balance de las funciones corporales, es muy común escuchar: sin salud muy poco, o nada puede hacerse, por eso desde hace ya algún tiempo se consideran también en el aspecto de la salud el balance del bienestar humano con el ambiente y su vida emocional y psicológica.

No nos alcanzaría el espacio dedicado a la columneja para terminar de aclarar el concepto de salud que ha evolucionado desde la aparición del ser humano sobre la faz de la tierra. Asimismo, la medicina ha avanzado para tratar las diversas enfermedades que aquejan a los seres vivos. En esa evolución se entiende que deben equilibrarse todos los factores que ya hemos mencionado, pero sobre todo el equilibrio sicológico, como ya hemos visto cuando un pretendiente a depredador alcanza un poder casi absoluto para intimidar a sus adversarios, sin más fuerza que la suya, o a quienes piensa que son rivales, como es lo sucedido en el caso de Estados Unidos con Venezuela a cuyo presidente, Nicolás Maduro, Donald ha amenazado muy seriamente para que deje la presidencia venezolana.

Donald ha recurrido a acciones ilegales, criticables desde cualquier punto de vista, incluido el asesinato en plena mar, pero Maduro también hace frente al poder del pato, no el de Disney, sino Donald. Maduro ordenó y dio permiso para zarpar al buque Canopus Voyager, petrolera estadounidense que mantiene actividades en Venezuela para el transporte de crudo, bajo el amparo de una licencia otorgada por el departamento del tesoro de Estados Unidos.

¿Confiscará Donald ese buque petrolero? Seguramente esas fricciones no han de tener en muy buen estado la salud mental de la población venezolana, ni del mundo entero que no desea conflictos, sino seguir su camino en paz, como se merece cualquier ser humano.

Para nadie es un secreto que Donald también le ha echado el ojo a México, pero por el momento lo más que ha podido es amenazar, si, así como se escribe porque de acuerdo con el lexicón la palabra amenazar a alguien es dar a entender con actos o palabras, que se quiere hacer algún mal a ese alguien y eso ha hecho el tal Donald.  Ha intimidado, amagado, advertido, sentenciado, conminado a nuestro país con aumentar aranceles, de nueva cuenta, ahora por el caso de la entrega del agua a Estados Unidos, acorde a un tratado vigente desde 1944.

Se olvida el tal Donald, o hace como que padece amnesia que el retraso en la entrega del agua se debe a la sequía padecida hace ya siete años. Pero al parecer ese asunto ya se ha solucionado…

Desde luego que el padecer un vecino incómodo ha hecho pensar a todos los mexicanos, en eso que dice nuestro Himno Nacional:

Más si osare un extraño enemigo

profanar con su planta tu suelo,

piensa ¡O patria querida! Que el cielo

un soldado en cada hijo te dio.

Y la pérdida de vidas jamás será saludable para nadie, por eso al margen de todos los problemas internos que tengamos, la columneja insiste en desearle no solo a sus dos lectores, sino a todos los y las habitantes de este solar mexicano una feliz y saludable noche buena y un próspero y pletórico año nuevo 2026. La columneja desea también para sí salud en demasía para continuar llegando a ustedes y que mis dos lectores continúen pasando sus ojos a conciencia por estas letras nacidas del deseo de servir…

Gracias a nuestro editor por su paciencia…