“La moral es un árbol que da moras”


“Guía ética” de la 4T

Por lo visto, la Constitución Moral, pretendida por el gobierno federal, quedó reducida a una denominada “Guía ética para la transformación de México”.

Por supuesto que hay expertos en asuntos éticos nacionales que podrán opinar autorizadamente sobre el documento ejecutivo, que fue presentado en la “mañanera” del jueves 26 de los corrientes.

El presidente de la Repúblico dijo en su conferencia: “Se hará llegar a ocho millones de adultos mayores para que de manera voluntaria puedan, si así lo desean, transmitir y analizar con sus hijos y sus nietos lo que se dice en esta guía los preceptos que se dan a conocer para fortalecer nuestros valores”.

Estos ocho millones de adultos mayores han de ser los que reciben una pensión universal del gobierno federal.

En México, informó el Inegi en octubre de 2019, “residen 15.4 millones de personas de 60 años o más” (Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica 2018). Con estos datos, la Guía llegará a apenas el 5.1 por ciento de los adultos mayores, según la aspiración presidencial.

Para el año 2050, una proyección del Instituto Nacional de Mujeres (ver “Situación de las personas adultas mayores en México”, febrero de 2015), señala que se tendría un total de 32 millones 427 mil 197 adultos mayores, con mayoría de mujeres: 14 millones 244 mil 659 hombres y 18 millones 182 mil 536 mujeres.

La “Guía” de la 4T es un documento, en una lectura inicial, que registra “lugares comunes”, inservibles para el desarrollo social, económico y cultural de la sociedad nacional, salvo prueba en contrario.

Contiene “20 principios y valores”:

1. Del respeto a la diferencia. Evitemos imponer “nuestro mundo” al mundo de los demás.

2. De la vida. No hay nada más valioso que la vida, la libertad y la seguridad de las personas.

3. De la dignidad. No se debe humillar a nadie.

4. De la libertad. La paz y la libertad son inseparables. Nadie puede estar en paz sin libertad.

5. Del amor. El amor al prójimo es la esencia del humanismo.

6. Del sufrimiento y el placer. No hay mayor alegría que la felicidad de los demás.

7. Del pasado y del futuro. Quien no sabe de dónde viene difícilmente sabe a dónde va.

8. De la gratitud. El agradecimiento es la mayor virtud de una buena persona.

9. Del perdón. El perdón libera a quien lo otorga y a quien lo recibe.

10. De la redención. No se debe enfrentar el mal con el mal.

11. De la igualdad. La buena ley debe moderar la opulencia y la indigencia; no puede haber trato igual entre desiguales.

12. De la verdad, la palabra y la confianza. No mentir, no robar, no traicionar.

13. De la fraternidad. Ser fraterno es hacer propios los problemas de los demás.

14. De las leyes y la justicia. Al margen de la ley, nada; por encima de la ley, nadie. Todo, por la razón y el derecho; nada, por la fuerza.

15. De la autoridad y el poder. El poder solo tiene sentido y se convierte en virtud cuando se pone al servicio de los demás.

16. Del trabajo. No hay mayor satisfacción que tener trabajo y disfrutarlo.

17. De la riqueza y la economía. No es más rico el que tiene más sino el más generoso.

18. De los acuerdos. Los compromisos se cumplen.

19. De la familia. La familia es la principal institución de seguridad social.

20. De los animales, las plantas y las cosas. Al cuidar el aire, el agua, la tierra, las plantas, los animales y las cosas, nos cuidamos todos.

Como se observó en la conferencia presidencial, “algunas frases son parte de las palabras que ha referido el presidente López Obrador en la mañanera y sus discursos”.

Nada hay nuevo bajo el sol, se afirma desde antiguo en el Libro del Eclesiastés o del Predicador.

Una de las conclusiones del documento del Instituto de la Mujeres, expone:

– “Es recomendable trabajar en políticas de sensibilización y de prevención que den elementos para una mejor comprensión de las medidas que deben tomarse en torno al cuidado de la salud, ahorro para el retiro, etc., para vivir con dignidad y bienestar la última etapa de la vida de todas las personas. Al tiempo que el Estado garantice el acceso a servicios de salud, sistemas de jubilación y pensión y otros servicios de infraestructura para la atención y el cuidado de las personas adultas mayores”.

Por su parte, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social planteaba en agosto último, en el denominado “Día de la población adulta mayor”, que era indispensable la construcción de políticas públicas que “garanticen la satisfacción de las necesidades básicas y el acceso a derechos sociales de la población”.

Dudo que el diseño y aplicación de esas políticas públicas se obtengan con una “Guía ética para la transformación de México”. Preferiría un gobierno interesado y ocupado en lograr el bienestar colectivo de los adultos mayores, y no distraído en el acopio de “lugares comunes” en una “Guía ética”, que difícilmente aportará resultados materiales y concretos para el desarrollo social de nuestros adultos mayores.

(En Yucatán sigue pendiente la creación de instituciones, instalaciones y servicios para el cuidado de los adultos mayores, así como el establecimiento de programas sociales, para los adultos mayores que viven en la entidad, de acuerdo con la obligación que les impuso a las autoridades gubernamentales la reciente reforma constitucional local en materia de adultos mayores. Ver “Adultos mayores en Yucatán”, en Mis-Noticias, 21 octubre 2020).

En unos años más se sabrá de la utilidad o no del documento moral de la 4T.

Y, tal vez, se pueda validar o no, la expresión célebre del cacique potosino, Gonzalo N. Santos: “La moral es un árbol que da moras”.