De malandrines, camioneros y políticos


Los bueno… Lo malo…

Bueno que el pasado 25 de noviembre se haya conmemorado el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, una efeméride instituida por la Organización de las Naciones Unidas, con el objeto de no olvidar y tratar de remediar la violencia que sufren las mujeres en todo el mundo.

Malo que el Instituto Nacional de Geografía e Informática, INEGI diga que las mujeres que viven en las ciudades y con escolaridad superior, es decir profesionistas sean más maltratadas que las féminas que viven en las áreas rurales. Eso podría indicar que mientras más “ilustrados” sean los varones, maltratadores de mujeres, peor le va a la cuchi chuchi, pedacito de corazón, cielito lindo. Peor es que esos abusadores de mujeres se olviden que una mujer les dio el ser. ¿O es que esos malandrines no tienen madre?

Bueno es que haya efervescencia en los partidos políticos y que sean pléyade aquellos o aquellas que quieren “sacrificarse para servir a los demás” y el otrora invencible PRI, PRImero yo, de último tú, ciudadano. PRImates quienes no voten por mí, esté buscando alianza con otros partidos para lograr aunque sea una ramita como renuevos que un viento helado marchita…, no eso no, es de Amado Nervo.

Malo es que no le demos la oportunidad de enseñar que ya tiene, de verdad, líderes interesados en servir, no en servirse de los demás, personas honestas ¿las habrá todavía? Y lo peor es que a pesar de las “buenas voluntades” nos sigan dando más de lo mismo. Recontrapésimo es que los electores pierdan la memoria y elijan a malos elementos para dirigir los destinos de una comunidad.

Bueno es que trabajadores de Minis 2000 protesten porque tienen temor de perder sus empleos a falta de pasaje, ante las actuales circunstancias derivada de la pandemia, según informa Mis-Noticias.

Malo es que no se diga de quién es la mano que mece la cuna, porque hasta donde se sabe esos trabajadores tienen que soportar malos tratos de sus patrones, descuentos indebidos cuando les dicen que tienen faltantes en su boletaje y que esa lana se la clavan los operadores y peor aún es que tienen que sufrir suspensiones en sus labores, como castigo por cualquier falta que se les achaque, con lo que se afecta no sólo a los operadores del autotransporte urbano, sino a las familias de éstos. Peor es que el mensaje de respuesta, aunque acertado, del gobierno del Estado haya sido que si los concesionarios, no los trabajadores, no consideran redituable el negocio, pues que lo dejen y santas pascuas, se buscará a otros interesados en trabajar esas concesiones. Malísimo es que les hayan recordado a los empresarios transportistas, algunos de triste memoria, su deshonestidad porque cobraban subsidios por unidades que no estaban en servicio, debido a sus pésimas condiciones y algunas lindezas más. Pésimo que se reconozca que no respetan a las personas con discapacidad, pero sí cobran los apoyos en tal sentido. Y requeterrecontramal que Minis 2000 tenga más de 200 multas (¿cambiarán su nombre a Multas 2000?) por violar la Ley de Transporte, las más, por tener sus unidades en malas condiciones, gracias a la paciencia de los usuarios, es decir a las y los pasajeros. ¡Qué tal!

Bueno que Sisal y Maní sean aspirantes para ser incluidos en los Pueblos Mágicos de México, para unirse a Izamal que desde el 2002 y Valladolid, 2012, tienen esa distinción, un buen esfuerzo de Yucatán para fomentar el flujo turístico a esos municipios.

Malo es que al ir en varias ocasiones a Izamal y Valladolid, nunca he visto al mago sacando un conejo de su chistera, vulgo sombrero, o algo espectacular, pero mejor me dejo de chismorreo, no sea que se vaya a aparecer Harry Potter y me lance mágico hechizo para desaparecerme quién sabe en dónde.