¿Blancas palomas?


Lo bueno…Lo malo


Muy bueno que Mis-Noticias nos regale por la navidad, un verdadero “xec” político, esa
sabrosa vianda yucateca confeccionada con chile, jícama y combinaciones de cítricos y
cuando el caso lo amerita, ciruelas mmm…


Y es que lo menciona muy bien: Entre renuncias, reacomodos, “deslealtades” y acuerdos, los
partidos políticos en Yucatán van en la recta final para la selección de sus candidatos, en un
ambiente inédito por la alianza de emblemas y de actores políticos aparentemente
antagónicos, que para muchos parecía algo impensable y hasta absurdo en la lógica elemental.
Malo es que los dirigentes de esos partidos oculten hasta el último minuto, quiénes serán
ungidos con el dedo, que diga, con la selección de sus capacidades para servir al pueblo y lo coloquen de puntero en las listas plurinominales, en caso de perder la elección como
nominales, para que el pueblo noble, sabio y justo no se quede sin sus “salvadores”.
Bueno es que nos digan que entre los finalistas para la presidencia municipal de Mérida está el actual senador Jorge Carlos Ramírez Marín, un político de primera línea y que en la debacle del PRI ganó las elecciones para ser senador, y ha demostrado capacidad de trabajo y servicio a lo largo de su trayectoria política.
Malo es que la figura de Jorge Carlos no sea suficiente para rescatar la presidencia municipal
de Mérida, ante un disminuido tricolor que ha amenazado ya a los “traidores” con quitarles
la militancia, “uay que meyo”. Y si no que le pregunten a Patrocinio González Garrido, y
otros y otras, quienes se salieron del tricolor por la “vergonzoza alianza con perdedores” ¿?
No hay temor de que la otra figura finalista, según el PRI, le arrebate la candidatura a Ramírez Marín, porque con todo respeto solo tiene como mérito ser “hijín de papi”, al igual que otros que quieren explotar la dinastía familiar en Movimiento Ciudadano. Le voy más al clavadista y conste que lo de clavadista no es cosa de lana, que ha demostrado navegar bien en aguas superficiales, medias o profundas o incluso turbias. Cosas de grillos y de la grilla.
Muy bien por el Centro de Prevención del Delito y Participación Ciudadana, Cepredey, que en Facebook ofreció para la párvula concurrencia un programa especial con historias
interpretadas por sus personajes de teatro guiñol, con mensajes positivos para niñas y niños,
el pasado día 24.
Malo es que los padres de familia no fomenten la participación de sus vástagos en este tipo
de programas educativos.
Muy, pero muy bueno que se ofreciera a los internos del Centro de Reinserción Social, Cereso de Mérida la tradicional misa navideña, porque quienes se encuentran privados de su libertad son seres humanos que han cometido errores, a sabiendas o por ignorancia, pero no hay que olvidar que siempre tienen la oportunidad de enmendar sus yerros.

Muy malo es que la sociedad olvide que una vez cumplida la pena impuesta por su mala
conducta, estas personas, hombres y mujeres requieren de la ayuda de todos para rehacer sus vidas y seguir conviviendo honestamente con sus familias, mujeres e hijos.
Y pésimo es que no me vaya corriendo por ahí a comprar aunque sea de segunda mano, trajes de angelitos, para regalárselos a dirigentes políticos y a sus militantes y abnegados suspirantes al sacrificio en beneficio del pueblo, para que los vean como entes de bien, de “trabajo honesto” por los demás. ¿O será mejor vestirlos de blancas palomas.